Blog Emprendedores Liderazgo

Falta de motivación laboral: no te dejes vencer

no te dejes vencer por la falta de motivación
0

Estoy aburrido, estancado y he perdido la ilusión por mi trabajo. Seamos sinceros, seguro que alguna vez todos hemos pensado algo así. Es cierto que verbalizarlo resulta más complicado. Tememos que los demás puedan pensar que no somos trabajadores competentes. Pero como decíamos es algo que en un momento u otro a todos nos puede suceder, aunque seamos buenos trabajadores. Veamos a continuación qué hay detrás de la falta de motivación laboral y cómo combatirla. Pero antes conozcamos los síntomas que podemos presentar.

Síntomas de la falta de motivación laboral

Es posible que en ocasiones nos encontremos desmotivados y no nos demos cuenta. Simplemente notamos que nos ocurre algo y no sabemos qué. Nos será útil conocer los síntomas de las falta de motivación laboral. Estos son los principales:

  • Buscar otro trabajo.
  • Hablar mal de jefes y compañeros.
  • No querer asumir responsabilidades.
  • Mala actitud a la hora de realizar el trabajo.
  • Cumplir el horario a rajatabla o incluso llegar tarde.
  • Mal humor relacionado con el trabajo.
  • Ganas de encontrar una excusa para ausentarse.
  • Baja productividad.

Causas de la falta de motivación en el trabajo

Veamos ahora qué se puede esconder detrás de una baja motivación laboral:

  1. No progresar. La ambición bien encauzada es sana. Por eso es lógico que todos queramos crecer en nuestro puesto de trabajo. Cuando esto no sucede es fácil que perdamos la ilusión. Llevar años realizando un mismo trabajo y ver que todo continúa igual es duro. Más aún si observamos que otros que objetivamente tienen menos méritos sí consiguen ascensos. Al final puede que terminemos preguntándonos si sirve para algo seguir esforzándose. Si además nos hacen promesas que luego no se cumplen es sencillo perder la motivación. Por desgracia, es más común de lo que desearíamos encontrarnos con jefes que nos prometen ascensos o subidas de sueldo que luego nunca llegan.
  2. Falta de motivación. Aunque puede resultar obvio, no deja de ser cierto, si en nuestro puesto de trabajo no nos motivan, por qué vamos a luchar. Tener un objetivo claro siempre es una ventaja.
    Compañeros de trabajo. Si nos rodeamos de personas desmotivadas por muchas ganas que tengamos de seguir trabajando es difícil mantener las ilusión.
  3. Falta de comunicación. Todos necesitamos ser escuchados, más si cabe en nuestro puesto de trabajo. Es imprescindible que aquellos mandos situados por encima de nosotros estén disponibles para atender nuestras dudas. No lo es menos que tomen en cuenta nuestras opiniones. Pocas cosas desmoralizan tanto como el darnos cuenta de que todos nuestros comentarios caen en saco roto. Lo más probable es que optemos por dejar de comunicarnos.
  4. No sentir la empresa cómo propia. Es cierto que la empresa para la que trabajamos no es nuestra, pero deberíamos sentirla como propia. Es decir debemos relacionar nuestro bienestar profesional al éxito de la compañía en la que trabajamos. De no hacerlo así comenzaremos a desempeñar nuestras funciones de manera rutinaria y acabaremos por perder la motivación.
  5. El estrés. Las constantes presiones, el ver que no cumplimos objetivos, tener que llevar el trabajo a casa… Si nos sentimos estresados es fácil que acabemos sintiendo ganas de arrojar la toalla.
  6. No reconocer nuestro méritos. Si constantemente nos estamos esforzando por el bien de la empresa y nadie lo reconoce, acabaremos por perder la ilusión. Somos humanos y a todos nos gusta que se fijen en nuestro méritos y se den cuenta de lo mucho que trabajamos para conseguir buenos resultados.
  7. Nosotros mismos. Es necesario un ejercicio de sinceridad y reconocer que a veces la falta de motivación nos la causamos nosotros mismos. Ya sea por problemas en nuestra vida privada, por roces en el trabajo o por cualquier otra razón.

Cómo vencer la desmotivación laboral

Una vez que conocemos los síntomas y las causas, es el momento de vencer la falta de motivación laboral y recuperar la ilusión que antes teníamos. O quizás experimentarla por primera vez. Tomemos nota de estos puntos:

  1. Cambiar el chip. Decíamos en el punto anterior que en ocasiones nos desmotivamos nosotros mismos. Así que es necesario que cambiemos nuestra mentalidad. Hay que analizar qué nos está haciendo sentirnos así y transformar el problema en una herramienta para salir adelante. Por ejemplo, tenemos un problema en casa, entonces centrémonos en lo positivo que nos aporta el trabajo a nuestra vida.
  2. Ponerse objetivos. Para volver a sentirnos motivados es imprescindible contar con objetivos motivadores, sirva la redundancia. Que sean alcanzables, sino tendrán el efecto contrario.
  3. Utilizar la imaginación. Demos la vuelta a todo lo que nos aburre, nos desmotiva o nos roba la ilusión. Utilicemos la imaginación para introducir mejoras en nuestro puesto de trabajo que nos hagan volver a tener ganas de luchar.
  4. Formarse. El iniciar un curso relacionado con nuestro empleo puede dotarnos de nuevas capacidades que nos ayuden a vencer obstáculos. Tal vez simplemente sirva como incentivo para perseverar. Lo que no cabe duda es que nos permitirá sentirnos más válidos. Otra opción muy adecuada son los cursos de crecimiento personal.
  5. Cuidar la salud. Si estamos bien a nivel físico soportaremos mejor las desilusiones. La apatía en muchos casos tiene su origen en una mala alimentación o en la falta de descanso. Si nos cuidamos físicamente y hacemos algo de ejercicio seguro que nos sentimos más fuertes y el desánimo no logra vencernos.
  6. Tener expectativas reales. El trabajo es el trabajo. No podemos esperar que todos los días sean una fiesta, que no haya problemas o que cumplamos todo lo que nos proponemos. Una actitud realista nos ayudará a no desilusionarnos constantemente.
  7. Rodearse de positivismo. Pasemos tiempo con compañeros que tienen un mejor concepto de la empresa y el trabajo. No escuchemos las críticas infundadas. Centrémonos en pensamientos optimistas, sin perder el contacto con la realidad.
  8. Buscar otro trabajo. Si a pesar de todos nuestros esfuerzos no conseguimos recuperar la ilusión o nos aburre nuestro trabajo, por qué no buscar otro. Es cierto que la situación laboral no está como para hacer locuras. Pero si confiamos en nuestras capacidades y nos esforzamos seguro que podemos encontrar otra ocupación en la que sentirnos ilusionados.
  9. Emprender. Llevar a cabo nuestro proyecto personal es es el único camino para obtener el estilo de vida deseado. Cuando eres empresario o autónomo siempre estás motivado, siempre tendrás nuevos retos, los objetivos los pones tú, los límites los pones tú. Emprender es la solución al tedio y al estancamiento.

Sea como sea, es vital que dejemos atrás la falta de ilusión en nuestro trabajo, estamos empleando mucho tiempo de vida y esta pasa extremadamente rápido, disfrutar de nuestra trabajo nos llevará inevitablemente a tener una vida con más sentido.

 

Leave Your Comment

Your Comment*

Your Name*
Your Webpage

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR